lunes, 28 de junio de 2010

Candilejas: La sonrisa de la tristeza.

Película: Candilejas (Limelights, EUA, 1952)

Director: Charles Chaplin
Actores. Charles Chaplin, Claire Bloom, Nigel Bruce, Buster Keaton, Sydney Chaplin, Marjorie Bennett.

Crítica: Chaplin nos sorprende de nuevo con esta magnífica tragicomedia.
El payaso retirado y alcoholizado Calvero (Charles Chaplin) salva del suicidio a Terry (Claire Bloom), una jovencita que desea ser bailarina, pero un psicológico parálisis en las piernas se lo impide. Calvero buscará que Terry se arrepienta de su intento de suicidio mostrándole lo bello de la vida. Estas reflexiones les cambiarán la vida a ambos y se dará una relación más allá de la amistad entre los dos, pero las barreras de la edad lo impiden.
Esta película está llena de sentimientos, nostalgia, tristeza y a la vez alegría de parte de Chaplin desencadenando en él su mejor y más grandioso trabajo en el que retrata de forma formidable la vida de las personas a través de sus variantes de edad, lo cambiante del mundo y el valor de la vida. Esta tragicomedia es una clara muestra de lo contrastante de la vida de una persona que provoca risas lo que detona más lo autobiográfico de Chaplin en la película (sin mostrar ideologías políticas tan plasmadas), donde se rememoran su enamoramiento con su esposa Oona O’Neill (que tenia 36 años menos que el cineasta) y la carrera de sus padres (se dedicaban al Music Hall). La película tiene una gran historia, es perfectamente llevada a la pantalla narrativa y técnicamente y contiene escenas inolvidables. Esta sería su última cinta en Estados Unidos, pues durante la gira de estreno de la cinta, Chaplin no pudo volver a entrar al país por decreto oficial y así se refugió en Europa.


Chaplin probablemente no actúa en la mayoría de la película pues es prácticamente él, un hombre que ama la vida, aunque esta le haya jugado malas pasadas; Claire Bloom además de ser una más de las bellas protagonistas femeninas de las cintas de Chaplin le imprime más que ninguna una gran honestidad y química con el personaje de Calvero; Buster Keaton aparece y al igual que Chaplin parece dejarles el lugar que el tenia de mito a las nuevas generaciones actorales. El resto del cast realiza muy bien sus papeles donde también cabe destacar la actuación de Sydney Chaplin, el tercer hijo de Charlie.
La dirección fotográfica de Karl Struss, con quien trabajo en El Gran Dictador logra el mejor trabajo de fotografía de una película de Chaplin a través de excelentes encuadres y un buen uso del movimiento y de las grúas para darle mucho mayor sentimiento a la escena, como lo hizo en otras cintas como Amanecer.
La música de Chaplin es su mejor composición y de nuevo nos encontramos con otro medio en el que le imprimió el mayor de los sentimientos a Candilejas: Amor y nostalgia.
A destacar también es la dirección artística de Eugène Lourié que le da un toque más expresionista a la película.
Con este su antepenúltimo trabajo como director y penúltimo como protagonista, Charlie nos regala lo mejor de él para esta película, donde más que nunca nos demuestra porqué se le llama Genio.

Calificación:

1 comentario:

Oswaldo dijo...

Simplemente magnifica con frases tan elocuentes como: "El tiempo es un gran autor, siempre escribe el mejor final" o tan simples y profundas como: "corazón y razón que enigma", la música no podría ser mejor y la química entre Chaplin y Bloom simplemente exquisita, sin lugar a dudas una de sus mejores obras.