Director: Nicolas Winding Refn.
Reparto: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston, Albert Brooks, Oscar Isaac, Ron Perlman, Christina Hendricks.
-CRÍTICA CONTIENE SPOILERS-
Crítica: Este filme es cine de culto inmediato, un tratamiento del lenguaje cinematográfico estupendo.
La cinta nos narra la historia de un misterioso hombre (Ryan Gosling) que aprovecha sus impresionantes dotes de conductor como actor de escenas de riesgo, mecánico y para cometer acciones ilegales. En esta ocasión, el conductor utilizará ello y más para ayudar a un vecino (Oscar Isaac) a saldar una deuda, aunque en realidad sea para acercarse más a su mujer (Carey Mulligan), de la que queda enamorado instantáneamente. Lo que no sabe el conductor es que se está metiendo a un terreno del que será muy difícil salir.
Con un guión escrito de Hossein Amini basado en la novela de James Sallis, el director danés Nicolas Winding Refn logra realizar una película casi perfecta, salvo algunas fallas de ritmo en algunas escenas, pero compensado con un impresionante uso de todos los recursos fílmicos tanto técnicos como narrativos para lograr que el espectador sienta que esta viendo algo poco visto y llegando a niveles de maestría a través de una gran variedad de escenas que quedarán para la memoria cinematográfica y que hace de este filme uno de estudio y alabanza. Narrativamente y en ciertos aspectos técnicos se nota la influencia de la filmografía de Scorsese (sobre todo de la película de Taxi Driver), Coppola, Lynch, Tarantino y Jodorowsky (fuente de inspiración para esta película), con escenas con una violencia muy bien justificada y coreografiada, con personajes misteriosos, poco expresivos, con problemas existenciales y que explotan de un momento para otro, en un ambiente perturbador y cada vez más insospechado.





