Después de hacerle un extenuante analisis a la filmografía de este director y actor que robó el corazón de varias generaciones, aquí esta un videotributo con algunas de las más grandes escenas que realizó Charles Spencer Chaplin, principal exponente de la comedia slapstick y del cine mudo en general. Su cine esta lleno de risas y situaciones cómicas, pero tras de ello se hace una finísima crítica social sobre la pobreza, la explotación y marginación en el hombre y una fuerte crítica al materialismo y al fascismo. Este magnífico autor realizó un inmenso numero de películas y cortometrajes destacando sus largometrajes Candilejas, El Gran Dictador, Tiempos Modernos, Luces de la Ciudad, La Quimera del Oro, Una Mujer de Paris, Monsieur Verdoux y Un Rey en Nueva York. Disfruten el video:
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lunes, 13 de septiembre de 2010
sábado, 3 de julio de 2010
Un rey en Nueva York: Un filme políticamente gracioso.
Película: Un rey en Nueva York (A king in New York, Reino Unido, 1957)
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Oliver Johnston, Dawn Addams, Michael Chaplin, Maxine Audley.
Crítica: Se nota que esta cinta la hizo Chaplin con mucho coraje, pero aún así demuestra su calidad y genialidad.
El rey Shahdov (Charles Chaplin) escapa de su país pues en él se desata una revolución por crisis económica. Llegando a su refugio en Nueva York buscará establecer un acuerdo con una empresa de energía atómica para que su país sea una utopía. En Nueva York las costumbres americanas lo tocaran por sorpresa, y la amistad que hace con un niño genio (Michael Chaplin) de padres comunistas desatará una serie de escándalos para el rey Shahdov.
En su primer película realizada en Europa tras su exilio por acusaciones de ser supuestamente comunista, logra crear una muy inteligente sátira de la sociedad estadounidense en plena época de “caza de brujas comunistas” y al igual que en Monsieur Verdoux crítica la forma de ver de los estadounidenses a la gente que al mínimo movimiento de apoyo a alguien comunista, el gobierno se altera como si existiese un atentado terrorista. La película es en la que más me he divertido y reido a traves de gags muy inteligentes, aunque en ocasiones el guión se eleva en la demanda a lo narrativo, que sería un ligero defecto del filme. Técnicamente tambien esta muy bien logrado el filme, pues se recrea totalmente a un Nueva York en Europa.
Chaplin actúa de manera estupenda, podría decirse que es un poco sobrellevar su vida a la pantalla; Michael Chaplin, que heredó el talento de su padre (aunque no tuvo la participación que pudo haber tenido el futuro), a su corta edad logró robar cámara con su ideología que además de conciencia marca una graciosidad estupenda viniendo de alguien tan joven, a través de su pequeño hijo, Chaplin implanta su pensamiento. El resto del cast hace un estupendo trabajo también, destacando a la sensual Dawn Addams.
La dirección de fotografía de Georges Périnal es al igual que Candilejas el mejor trabajo fotográfico de un filme de Chaplin gracias a la ausencia de Rollie Totheroh, pues en esta se dan adecuados movimientos de cámara más que adecuados para la época.
La música de Chaplin es una buena combinación de ritmos románticos, políticos y graciosos efectivos para la situación, aunque no es de los mejores de este autor.
En conclusión, su último trabajo como protagonista (y con el que finalizaremos este maratónico análisis de Chaplin) sigue siendo una obra maestra del género de la comedia, polémico pero estupendo.
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Oliver Johnston, Dawn Addams, Michael Chaplin, Maxine Audley.
Crítica: Se nota que esta cinta la hizo Chaplin con mucho coraje, pero aún así demuestra su calidad y genialidad.
El rey Shahdov (Charles Chaplin) escapa de su país pues en él se desata una revolución por crisis económica. Llegando a su refugio en Nueva York buscará establecer un acuerdo con una empresa de energía atómica para que su país sea una utopía. En Nueva York las costumbres americanas lo tocaran por sorpresa, y la amistad que hace con un niño genio (Michael Chaplin) de padres comunistas desatará una serie de escándalos para el rey Shahdov.
En su primer película realizada en Europa tras su exilio por acusaciones de ser supuestamente comunista, logra crear una muy inteligente sátira de la sociedad estadounidense en plena época de “caza de brujas comunistas” y al igual que en Monsieur Verdoux crítica la forma de ver de los estadounidenses a la gente que al mínimo movimiento de apoyo a alguien comunista, el gobierno se altera como si existiese un atentado terrorista. La película es en la que más me he divertido y reido a traves de gags muy inteligentes, aunque en ocasiones el guión se eleva en la demanda a lo narrativo, que sería un ligero defecto del filme. Técnicamente tambien esta muy bien logrado el filme, pues se recrea totalmente a un Nueva York en Europa.
Chaplin actúa de manera estupenda, podría decirse que es un poco sobrellevar su vida a la pantalla; Michael Chaplin, que heredó el talento de su padre (aunque no tuvo la participación que pudo haber tenido el futuro), a su corta edad logró robar cámara con su ideología que además de conciencia marca una graciosidad estupenda viniendo de alguien tan joven, a través de su pequeño hijo, Chaplin implanta su pensamiento. El resto del cast hace un estupendo trabajo también, destacando a la sensual Dawn Addams.
La dirección de fotografía de Georges Périnal es al igual que Candilejas el mejor trabajo fotográfico de un filme de Chaplin gracias a la ausencia de Rollie Totheroh, pues en esta se dan adecuados movimientos de cámara más que adecuados para la época.
La música de Chaplin es una buena combinación de ritmos románticos, políticos y graciosos efectivos para la situación, aunque no es de los mejores de este autor.
En conclusión, su último trabajo como protagonista (y con el que finalizaremos este maratónico análisis de Chaplin) sigue siendo una obra maestra del género de la comedia, polémico pero estupendo.
Calificación:
lunes, 28 de junio de 2010
Candilejas: La sonrisa de la tristeza.
Película: Candilejas (Limelights, EUA, 1952)
Director: Charles Chaplin
Actores. Charles Chaplin, Claire Bloom, Nigel Bruce, Buster Keaton, Sydney Chaplin, Marjorie Bennett.
Crítica: Chaplin nos sorprende de nuevo con esta magnífica tragicomedia.
El payaso retirado y alcoholizado Calvero (Charles Chaplin) salva del suicidio a Terry (Claire Bloom), una jovencita que desea ser bailarina, pero un psicológico parálisis en las piernas se lo impide. Calvero buscará que Terry se arrepienta de su intento de suicidio mostrándole lo bello de la vida. Estas reflexiones les cambiarán la vida a ambos y se dará una relación más allá de la amistad entre los dos, pero las barreras de la edad lo impiden.
Esta película está llena de sentimientos, nostalgia, tristeza y a la vez alegría de parte de Chaplin desencadenando en él su mejor y más grandioso trabajo en el que retrata de forma formidable la vida de las personas a través de sus variantes de edad, lo cambiante del mundo y el valor de la vida. Esta tragicomedia es una clara muestra de lo contrastante de la vida de una persona que provoca risas lo que detona más lo autobiográfico de Chaplin en la película (sin mostrar ideologías políticas tan plasmadas), donde se rememoran su enamoramiento con su esposa Oona O’Neill (que tenia 36 años menos que el cineasta) y la carrera de sus padres (se dedicaban al Music Hall). La película tiene una gran historia, es perfectamente llevada a la pantalla narrativa y técnicamente y contiene escenas inolvidables. Esta sería su última cinta en Estados Unidos, pues durante la gira de estreno de la cinta, Chaplin no pudo volver a entrar al país por decreto oficial y así se refugió en Europa.Chaplin probablemente no actúa en la mayoría de la película pues es prácticamente él, un hombre que ama la vida, aunque esta le haya jugado malas pasadas; Claire Bloom además de ser una más de las bellas protagonistas femeninas de las cintas de Chaplin le imprime más que ninguna una gran honestidad y química con el personaje de Calvero; Buster Keaton aparece y al igual que Chaplin parece dejarles el lugar que el tenia de mito a las nuevas generaciones actorales. El resto del cast realiza muy bien sus papeles donde también cabe destacar la actuación de Sydney Chaplin, el tercer hijo de Charlie.
La dirección fotográfica de Karl Struss, con quien trabajo en El Gran Dictador logra el mejor trabajo de fotografía de una película de Chaplin a través de excelentes encuadres y un buen uso del movimiento y de las grúas para darle mucho mayor sentimiento a la escena, como lo hizo en otras cintas como Amanecer.La música de Chaplin es su mejor composición y de nuevo nos encontramos con otro medio en el que le imprimió el mayor de los sentimientos a Candilejas: Amor y nostalgia.
A destacar también es la dirección artística de Eugène Lourié que le da un toque más expresionista a la película.
Con este su antepenúltimo trabajo como director y penúltimo como protagonista, Charlie nos regala lo mejor de él para esta película, donde más que nunca nos demuestra porqué se le llama Genio.
Calificación:
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Claire Bloom,
Críticas,
Películas de los 50´s
viernes, 25 de junio de 2010
El Señor Verdoux: Gran comedia de asesinos.
Película: El Señor Verdoux (Monseiur Verdoux, EUA, 1947)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Martha Raye, Mady Correll, Marilyn Nash, Isobel Elsom, Bernard NedellCrítica: Esta cinta es probablemente a la que más pasión y empeño le dio Chaplin.
Henri Verdoux (Charles Chaplin) fue un trabajador de un banco por mucho tiempo, pero por problemas financieros del mismo fue despedido; por lo que Verdoux tuvo que buscar la manera de que su esposa paralítica (Mady Correll) y su hijo (Allison Roddan) tuviesen dinero, y la encontró de una manera un tanto ingeniosa aunque de manera secreta: seducir a mujeres viudas o adineradas, casarse con ellas, obtener la posesión de todos sus bienes y finalmente matarlas. Pero algunos detalles que se le escapaban a Verdoux, y el hecho que la policía le esta pisando los talones pondrán en riesgo la extravagante empresa del Monseiur Verdoux.
A partir de una idea que el también maestro Orson Welles (El Ciudadano Kane) sugirió a Chaplin de llevar a la pantalla la vida de dos asesinos poligámicos franceses a principios de los 40’s, Charles Chaplin comenzó el guión de esta cinta, en la que pudo encontrar varios puntos para mostrar su enojo hacia un sistema político tan injusto y que lo había traicionado como lo es el Capitalismo que en la época que retrata el filme desató varios problemas, pues con un ligero absurdo narrativo logra con eficacia llegar a transmitir en el espectador lo que una persona es capaz de hacer en un sistema capitalista; lo que hace que Monsieur Verdoux sea una visión más cínica de lo que es en la realidad Charles Chaplin, detonando en esto una exposición autobiográfica magnífica, aunque algo maldita para el autor, pues Chaplin tuvo demasiados escándalos tanto personales como legales durante y después del rodaje de la película. Al igual que en Tiempos Modernos y El Gran Dictador, vemos en Chaplin a un valiente cineasta que no deja de transmitir sus pensamientos a pesar de la molestia de los demás. Técnicamente Monsieur Verdoux es una película con muy buenas escenas y muy buenas frases que logran entretener con un humor negro muy bien manejado. Las ligeras fallas de la cinta son algunas irregularidades en el guión que dejan algunos clavos sueltos, pero en general es una gran película.Chaplin sigue regalándonos actuaciones espectaculares, esta vez alejándose totalmente del slapstick y guiándose por un humor más inglés; las mujeres de Verdoux en la cinta (Martha Raye, Mady Correll, Marilyn Nash, Isobel Elsom y otras más) son una muy buena representación de la mujer a través de sus etapas y características distintas, desde la lista, la tonta, la fiel, la enojona, etc.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh y Curt Courant (este segundo no esta acreditado) es la mejor hasta el momento de Chaplin con muy buenos movimientos, encuadres que complementados con los decorados le dan un estilo europeo; aunque creo que eso se debe más a Courant que a Totheroh, por lo que siento que en las películas que han colaborado otros fotógrafos con Rollie es porque ellos le dan el estilo.
La música de Chaplin es igualmente excelente, sobre todo la parte final que le da muchísima intensidad a la escena.
Es una de las mejores películas de Chaplin donde más que nunca demuestra su autoría (por el momento).
Calificación:
miércoles, 23 de junio de 2010
El Gran Dictador: El Chaplin antifascista.
Película: El Gran Dictador (The Great Dictator, EUA, 1940)
Director: Charles ChaplinActores: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Reginald Gardiner, Henry Daniell, Maurice Moscovitch, Billy Gilbert, Jack Oakie.
Crítica: Este filme es una más que fina farsa en la que Chaplin se mofa y crítica al fascismo de una forma poco vista.
La historia transcurre entre las dos guerras mundiales y en dos personajes distintos: un barbero judío (Charles Chaplin) residente en el país ficticio Tomania que en la primera se convierte en el salvador de un dirigente muy importante (Reginald Gardiner), pero en la salvación pierde la memoria hasta recuperarse 20 años después, cuando Tomania es dominada por la dictadura de Adenoid Hynkel (Chaplin de nuevo), un ser siempre en busca de la superioridad de él y de la raza aria a la costa de lo que sea, inclusive maltratar a los judíos y con deseos de estallar una guerra para dominar el mundo. Cuando se entrecruzan la vida del Dictador y del Barbero, Tomania sufrirá una serie de cambios políticos y sociales.
Volviendo a tocar el cine bélico desde Armas al Hombro (1918) e incitado por un comentario en contra de él en un libro antisemita nazi y con el gran parecido entre Hitler y él, Chaplin crea otro trabajo de proporciones monumentales, donde da una increíble representación crítica del fascismo, y sobre todo del gobierno nazi, exponiendo lo mal de aquella ideología política y además de dar un mensaje antibelicista conmovedor sin dejar de producir una gran cantidad de gags efectivos destinados a burlarse de un sistema político y de lo ridículo de la guerra. La película es la primer totalmente sonora de Chaplin y logra por medio de excelentes y memorables escenas hacer un muy buen equilibrio técnico y narrativo. Este trabajo y sobre todo su conmovedor mensaje fue el que desembocó en el principio de lo que sería su exilio pues tuvo problemas con Comité de Actividades Antiestadounidenses, pero que mejor que un autor desafie a los sistemas para transmitir lo que siente.Las actuaciones son más que sorprendentes: Chaplin en doble papel logra hacer una parodia increíble de Hitler además de su físico en su forma de ser, exagerándolo de gran manera; otra increíble parodia es la de Jack Oakie que hace referencia a Mussolini, un papel memorable que estalla en la discusión entre el y Hynkel; Paulette Goddard en la segunda y última actuación en un filme de su aún esposo (aunque ese mismo año se divorció de él) junto con Reginald Gardiner, Henry Daniell, Maurice Moscovitch crean una actuación más que convincente.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh y Karl Struss logra hacer buenas tomas con muy buen dinamismo que sigue creciendo en las películas de Chaplin.
La música también de Chaplin y Meredith Willson es más que efectiva pues las situaciones que se muestran en la cinta son excelentemente bien musicalizadas y la pieza del final es más que emotiva.
Chaplin sigue evolucionando y con este gran filme antibelicista una vez más vuelve a colocar un nuevo vértice en su pirámide fílmica.
Calificación:
lunes, 21 de junio de 2010
Tiempos Modernos: Satirizando el sueño americano.
Película: Tiempos Modernos (Modern Times, EUA, 1936)
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Tiny Sandford, Henry Bergman, Al Ernest Garcia.
Crítica: En esta película Chaplin manifiesta mucho mayor que antes una crítica social, produciendo el primer trabajo impecable que a mi gusto hizo en su carrera.
Charlot se encuentra trabajando en una fábrica, donde se mostrarán algunas de sus siempre clásicas torpezas, que provocan que sea despedido y después encarcelado. Un día conocerá a una huérfana que parece ser su alma gemela. Entre ambos ven un futuro de prosperidad económica en base de la búsqueda de un trabajo de parte de nuestro amigo vagabundo.
Chaplin siempre se distinguió por abogar por una sociedad mejor, la cual estaba dominada por la desigualdad, y en esta película logra plasmarla de una manera más que completa que sus filmes anteriores, donde además de ello, su estilo narrativo, ideológico y visual mejoran bastante en la muestra de una sociedad americana resentida por una fuerte crisis económica donde el futuro propuesto por el capitalismo parece ser la mayor ilusión de esa sociedad pero que no rinde efecto en la mayoría de la población cansada de vivir en estados de pobreza y planteada con los siempre excelentes gags de slapstick realizados por aquel vagabundo. Lo también interesante de esta obra es el paso intermedio que da entre el cine mudo y el sonoro que utilizará por completo en su siguiente filme; por medio de algunas secuencias de sonido escuchadas en el filme, otra muestra del avance tecnológico de aquella época. Siempre se ha dicho su influencia con Metrópolis de Fritz Lang, pero creo que más que tenga influencia ambas muestran una realidad social a través de una visión a futuro.
En su última actuación como el vagabundo Charlot, Chaplin nos regala momentos imborrables llenos de humor, pero a la vez de crítica. Paulette Goddard (quien luego se convertiría en esposa de Chaplin) realiza muy bien su papel y desarrolla la mejor química que haya tenido alguna mujer con Chaplin en su personaje de Charlot. El resto del cast lo hace bien, destacando al también clásico actor de las cintas de Chaplin, Al Ernest Garcia.
La fotografía de Roland Totheroh e Ira H. Morgan es al fin un trabajo más que respetable de una fotografía de un filme de Chaplin, donde el movimiento y los planos no decepcionan en lo absoluto.
La música de Chaplin es igualmente muy buena y lo destacable es la separación musical de algunas escenas y personajes, las cuales se complementan estupendamente.
En síntesis, la obra final de Chaplin como Charlot es el trabajo que finalmente me convenció de todo su talento.
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Tiny Sandford, Henry Bergman, Al Ernest Garcia.
Crítica: En esta película Chaplin manifiesta mucho mayor que antes una crítica social, produciendo el primer trabajo impecable que a mi gusto hizo en su carrera.
Charlot se encuentra trabajando en una fábrica, donde se mostrarán algunas de sus siempre clásicas torpezas, que provocan que sea despedido y después encarcelado. Un día conocerá a una huérfana que parece ser su alma gemela. Entre ambos ven un futuro de prosperidad económica en base de la búsqueda de un trabajo de parte de nuestro amigo vagabundo.
Chaplin siempre se distinguió por abogar por una sociedad mejor, la cual estaba dominada por la desigualdad, y en esta película logra plasmarla de una manera más que completa que sus filmes anteriores, donde además de ello, su estilo narrativo, ideológico y visual mejoran bastante en la muestra de una sociedad americana resentida por una fuerte crisis económica donde el futuro propuesto por el capitalismo parece ser la mayor ilusión de esa sociedad pero que no rinde efecto en la mayoría de la población cansada de vivir en estados de pobreza y planteada con los siempre excelentes gags de slapstick realizados por aquel vagabundo. Lo también interesante de esta obra es el paso intermedio que da entre el cine mudo y el sonoro que utilizará por completo en su siguiente filme; por medio de algunas secuencias de sonido escuchadas en el filme, otra muestra del avance tecnológico de aquella época. Siempre se ha dicho su influencia con Metrópolis de Fritz Lang, pero creo que más que tenga influencia ambas muestran una realidad social a través de una visión a futuro.
En su última actuación como el vagabundo Charlot, Chaplin nos regala momentos imborrables llenos de humor, pero a la vez de crítica. Paulette Goddard (quien luego se convertiría en esposa de Chaplin) realiza muy bien su papel y desarrolla la mejor química que haya tenido alguna mujer con Chaplin en su personaje de Charlot. El resto del cast lo hace bien, destacando al también clásico actor de las cintas de Chaplin, Al Ernest Garcia.
La fotografía de Roland Totheroh e Ira H. Morgan es al fin un trabajo más que respetable de una fotografía de un filme de Chaplin, donde el movimiento y los planos no decepcionan en lo absoluto.
La música de Chaplin es igualmente muy buena y lo destacable es la separación musical de algunas escenas y personajes, las cuales se complementan estupendamente.
En síntesis, la obra final de Chaplin como Charlot es el trabajo que finalmente me convenció de todo su talento.
Calificación:
sábado, 12 de junio de 2010
Luces de la Ciudad: Los ojos del amor.
Película: Luces de la Ciudad (City Lights, EUA, 1931)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Virginia Cherrill, Harry Myers, Al Ernest Garcia, Florence Lee, Hank Mann.
Crítica: Esta comedia romántica es una clara muestra de lo que se hace por amor.
El vagabundo Charlot (Charles Chaplin) se encuentra en una gran ciudad; después de ser corrido de una estatua donde dormía, vagabundea buscando alguna oportunidad de vida con los deseos a través de los mostradores de las tiendas. En el camino se topa con una vendedora de flores, de la cual queda enamorado a pesar de su condición de ciega. Sabiendo de su deficiencia, hará lo posible porque aquella mujer tenga lo mejor. El destino se cruza con Charlot al rescatar del suicidio a un millonario, lo que le lleva a pensar en un futuro mejor para él y la vendedora de flores.
Chaplin dirige a través de un guión de él, Harry Clive y Harry Crocker; una obra maestra más en la que se hace un muy buen retrato social de la época y vigente hasta nuestra época, donde existe gente que tiene tanto y gente que tiene tan poco; y además de mostrarnos una muy bella historia de amor incondicional sin rayar en lo ridículo, y conservando los siempre magistrales gags a los que Charlie nos tiene más que acostumbrados de principio a fin en todos sus filmes. En esta ocasión Charlot se planta ya en lo visual de la época sonora pero no en lo sonoro, mostrándose en una mayor calidad en la puesta en escena de la película.
En cuanto a las actuaciones, Charles Chaplin nunca decae en su actuación y este filme es un ejemplo más, Virginia Cherrill conmueve y convence en su actuación de una mujer invidente, Harry Myers, quien tiene al personaje más interesante aunque un poco increíble de la cinta, sobrelleva muy bien su papel. El resto del cast lo hace bien aunque no son actuaciones notables.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh (junto con Gordon Pollock) sigue en evolución a traves de mayores movimientos de cámara y mayores primeros planos y sigue situándose en la época, pues junto con el diseño de producción de Charles D. Hall y Alfred Reeves crean plásticamente una película de los 30’s, aunque lo que siento mal en eso es no un deseo de innovación que directores de fotografía del cine mudo europeo (como Karl Freund) consiguieron.
La música también de Chaplin es efectiva para las situaciones mostradas, pero eso no es nuevo. Lo nuevo es la correcta interpretación de La Violetera de José Padilla Sánchez, que en ese tiempo estaba muy de moda y que conservo de Raquel Meller, quien la interpretaba en ese entonces y Chaplin la quería para el personaje de la mujer ciega, pero que no pudo concretarse esa participación.
Es otra gran película que nos regala Chaplin y que es básica a ver de la cinematografía estadounidense.
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Virginia Cherrill, Harry Myers, Al Ernest Garcia, Florence Lee, Hank Mann.
Crítica: Esta comedia romántica es una clara muestra de lo que se hace por amor.
El vagabundo Charlot (Charles Chaplin) se encuentra en una gran ciudad; después de ser corrido de una estatua donde dormía, vagabundea buscando alguna oportunidad de vida con los deseos a través de los mostradores de las tiendas. En el camino se topa con una vendedora de flores, de la cual queda enamorado a pesar de su condición de ciega. Sabiendo de su deficiencia, hará lo posible porque aquella mujer tenga lo mejor. El destino se cruza con Charlot al rescatar del suicidio a un millonario, lo que le lleva a pensar en un futuro mejor para él y la vendedora de flores.
Chaplin dirige a través de un guión de él, Harry Clive y Harry Crocker; una obra maestra más en la que se hace un muy buen retrato social de la época y vigente hasta nuestra época, donde existe gente que tiene tanto y gente que tiene tan poco; y además de mostrarnos una muy bella historia de amor incondicional sin rayar en lo ridículo, y conservando los siempre magistrales gags a los que Charlie nos tiene más que acostumbrados de principio a fin en todos sus filmes. En esta ocasión Charlot se planta ya en lo visual de la época sonora pero no en lo sonoro, mostrándose en una mayor calidad en la puesta en escena de la película.
En cuanto a las actuaciones, Charles Chaplin nunca decae en su actuación y este filme es un ejemplo más, Virginia Cherrill conmueve y convence en su actuación de una mujer invidente, Harry Myers, quien tiene al personaje más interesante aunque un poco increíble de la cinta, sobrelleva muy bien su papel. El resto del cast lo hace bien aunque no son actuaciones notables.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh (junto con Gordon Pollock) sigue en evolución a traves de mayores movimientos de cámara y mayores primeros planos y sigue situándose en la época, pues junto con el diseño de producción de Charles D. Hall y Alfred Reeves crean plásticamente una película de los 30’s, aunque lo que siento mal en eso es no un deseo de innovación que directores de fotografía del cine mudo europeo (como Karl Freund) consiguieron.
La música también de Chaplin es efectiva para las situaciones mostradas, pero eso no es nuevo. Lo nuevo es la correcta interpretación de La Violetera de José Padilla Sánchez, que en ese tiempo estaba muy de moda y que conservo de Raquel Meller, quien la interpretaba en ese entonces y Chaplin la quería para el personaje de la mujer ciega, pero que no pudo concretarse esa participación.
Es otra gran película que nos regala Chaplin y que es básica a ver de la cinematografía estadounidense.
Calificación:
martes, 8 de junio de 2010
El Circo: El espectáculo del espectáculo.
Película: El Circo (The Circus, EUA, 1928)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Merna Kennedy, Al Ernest Garcia, Harry Crocker, Henry Bergman, George Davis.
Crítica: No es su mejor largometraje, pero no es mala idea verla.
El Charlot vagabundo se encuentra en un circo buscando algún modo de comer, y curiosamente mientras esta el espectáculo, Charlot entra a él cuando lo perseguía un policía; lo que sucede en esa escena hace reír más al público que el propio espectáculo; por lo que el dueño ve grandes posibilidades en aquel harapiento y bajito personaje. Charlot es contratado por el circo donde vivirá algunas aventuras y desventuras.
Charlot baja algo de calidad con esta película, donde la historia no trasciende tanto sobre los excelentes gags, a pesar de poseer un buen contenido sobre la explotación, el engaño y algo de violencia intrafamiliar; asi que hablamos de una película excelente, pero no de una obra maestra. Lo destacado del filme es un mucho mejor manejo de los aspectos técnicos. Esta película es la primera que realiza después de la aparición del cine sonoro, aunque sigue conservando el silencio, situación que no afecta porque nuestro querido vagabundo nunca tendrá voz y su modo de expresión serán sus geniales movimientos. Durante la filmación sucedieron cosas no tan buenas como la muerte de la madre de Chaplin, el segundo divorcio de Chaplin, y un incendio del estudio y varios retrasos, sin embargo Chaplin llevó bien este papel, y logró que esta cinta fuera una de las de mayor recaudación del cine mudo.
Bueno, luego de la descripción en el párrafo anterior no tiene caso repetir la inolvidable actuación de Chaplin. La actuación de Merna Kennedy es sólida y convincente, además de estar muy bonita. Quien realiza mejor su papel después de Chaplin es Al Ernest Garcia como una total antitesis de Charlot. El resto, como en un circo, hacen un buen trabajo actoral en conjunto.
La música de Chaplin es buena para el ambiente circense, y además la canción del inicio demuestra una vez más que es un gran compositor de canciones este señor.
La dirección fotográfica de Roland Totheroh tiene mayor movilidad y una correcta colocación de la cámara, ejemplo es la escena del cuarto de los espejos.
Otro aspecto a destacar es la edición también de Chaplin.
Es una película recomendable pero no básica en la carrera de Charles Spencer.
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Merna Kennedy, Al Ernest Garcia, Harry Crocker, Henry Bergman, George Davis.
Crítica: No es su mejor largometraje, pero no es mala idea verla.
El Charlot vagabundo se encuentra en un circo buscando algún modo de comer, y curiosamente mientras esta el espectáculo, Charlot entra a él cuando lo perseguía un policía; lo que sucede en esa escena hace reír más al público que el propio espectáculo; por lo que el dueño ve grandes posibilidades en aquel harapiento y bajito personaje. Charlot es contratado por el circo donde vivirá algunas aventuras y desventuras.
Charlot baja algo de calidad con esta película, donde la historia no trasciende tanto sobre los excelentes gags, a pesar de poseer un buen contenido sobre la explotación, el engaño y algo de violencia intrafamiliar; asi que hablamos de una película excelente, pero no de una obra maestra. Lo destacado del filme es un mucho mejor manejo de los aspectos técnicos. Esta película es la primera que realiza después de la aparición del cine sonoro, aunque sigue conservando el silencio, situación que no afecta porque nuestro querido vagabundo nunca tendrá voz y su modo de expresión serán sus geniales movimientos. Durante la filmación sucedieron cosas no tan buenas como la muerte de la madre de Chaplin, el segundo divorcio de Chaplin, y un incendio del estudio y varios retrasos, sin embargo Chaplin llevó bien este papel, y logró que esta cinta fuera una de las de mayor recaudación del cine mudo.
Bueno, luego de la descripción en el párrafo anterior no tiene caso repetir la inolvidable actuación de Chaplin. La actuación de Merna Kennedy es sólida y convincente, además de estar muy bonita. Quien realiza mejor su papel después de Chaplin es Al Ernest Garcia como una total antitesis de Charlot. El resto, como en un circo, hacen un buen trabajo actoral en conjunto.
La música de Chaplin es buena para el ambiente circense, y además la canción del inicio demuestra una vez más que es un gran compositor de canciones este señor.
La dirección fotográfica de Roland Totheroh tiene mayor movilidad y una correcta colocación de la cámara, ejemplo es la escena del cuarto de los espejos.
Otro aspecto a destacar es la edición también de Chaplin.
Es una película recomendable pero no básica en la carrera de Charles Spencer.
Calificación:
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El Circo
sábado, 5 de junio de 2010
La Quimera del Oro: La inocente pobreza.
Película: La Quimera del Oro (The Gold Rush, EUA, 1925)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Georgia Hale, Mack Swain, Tom Murray, Malcolm Waite, Henry Bergman.
Crítica: Creo que esto esta sonando a cliché pero Chaplin sigue evolucionando en cada filme y este es prueba de ello.
Nuestro amigo vagabundo Charlot (Charles Chaplin) se dirige a las nevadas tierras de Alaska en busca de trabajar en alguna mina de oro o encontrar alguna beta que le de riquezas, pero en una tormenta de nieve se refugiará en una cabaña lo que le llevará consecuencias insospechadas.
En esta cinta Chaplin vuelve a darnos una gran historia sin dejar de relatarnos su denuncia a la pobreza de esos tiempos, los límites a los que se llegan a pesar que parezcan caricaturescos (Charlot comiendo un zapato para saciar su hambre), y un hombrecito con un gran corazón pero con unos pantalones que se caen al menor movimiento que se enamora de la primera mujer que observa sin importarle lo que piensan de él. Esta fórmula sigue siendo explotada inteligentemente por medio de una increíble serie de gags, de usar muy bien elementos dramáticos y hasta de suspenso y además de regalarnos grandes escenas que nunca se nos borrarán de la mente, y hasta que han sido usadas en la TV y el cine en varias ocasiones. En la edición que vi fue de 1942 y esta narrada por él y sin intertítulos, logrando un buen ritmo y además aumentarle el valor cómico a la obra. Aumentando a esto técnicamente también se supera Chaplin pues utiliza muy buenos efectos y una fotografía en evolución.
Después de la no tan buena recepción que tuvo Una mujer en Paris, Chaplin regresa con Charlot a las andadas protagonizando esta cinta sólo que ahora fuera del contexto que manejaba normalmente, y sigue sin decepcionar ni aburrir sino aumentar más el valor de este magnifico personaje. Georgia Hale y Mack Swain nos regalan también una muy buena actuación, de hecho Hale es un buen rostro que no afecta a que la protagonista mujer sea otro rostro y ya no el de Purviance; los que si pudieron dar más fueron Tom Murray y Malcolm Waite.
Como dije anteriormente, la fotografía de de Roland Totheroh va evolucionando y esta ocasión le da algo de movimiento a la cámara y hace mayor énfasis en los detalles y planos más cerrados que favorecen a las expresiones de los personajes, aunque no es un trabajo fotográfico antológico aún.
La música de Chaplin de 1942 es el mejor soundtracks que lleva hasta el momento.
Otra cinta básica a ver del genio de Walworth.
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Georgia Hale, Mack Swain, Tom Murray, Malcolm Waite, Henry Bergman.
Crítica: Creo que esto esta sonando a cliché pero Chaplin sigue evolucionando en cada filme y este es prueba de ello.
Nuestro amigo vagabundo Charlot (Charles Chaplin) se dirige a las nevadas tierras de Alaska en busca de trabajar en alguna mina de oro o encontrar alguna beta que le de riquezas, pero en una tormenta de nieve se refugiará en una cabaña lo que le llevará consecuencias insospechadas.
En esta cinta Chaplin vuelve a darnos una gran historia sin dejar de relatarnos su denuncia a la pobreza de esos tiempos, los límites a los que se llegan a pesar que parezcan caricaturescos (Charlot comiendo un zapato para saciar su hambre), y un hombrecito con un gran corazón pero con unos pantalones que se caen al menor movimiento que se enamora de la primera mujer que observa sin importarle lo que piensan de él. Esta fórmula sigue siendo explotada inteligentemente por medio de una increíble serie de gags, de usar muy bien elementos dramáticos y hasta de suspenso y además de regalarnos grandes escenas que nunca se nos borrarán de la mente, y hasta que han sido usadas en la TV y el cine en varias ocasiones. En la edición que vi fue de 1942 y esta narrada por él y sin intertítulos, logrando un buen ritmo y además aumentarle el valor cómico a la obra. Aumentando a esto técnicamente también se supera Chaplin pues utiliza muy buenos efectos y una fotografía en evolución.
Después de la no tan buena recepción que tuvo Una mujer en Paris, Chaplin regresa con Charlot a las andadas protagonizando esta cinta sólo que ahora fuera del contexto que manejaba normalmente, y sigue sin decepcionar ni aburrir sino aumentar más el valor de este magnifico personaje. Georgia Hale y Mack Swain nos regalan también una muy buena actuación, de hecho Hale es un buen rostro que no afecta a que la protagonista mujer sea otro rostro y ya no el de Purviance; los que si pudieron dar más fueron Tom Murray y Malcolm Waite.
Como dije anteriormente, la fotografía de de Roland Totheroh va evolucionando y esta ocasión le da algo de movimiento a la cámara y hace mayor énfasis en los detalles y planos más cerrados que favorecen a las expresiones de los personajes, aunque no es un trabajo fotográfico antológico aún.
La música de Chaplin de 1942 es el mejor soundtracks que lleva hasta el momento.
Otra cinta básica a ver del genio de Walworth.
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La Quimera de Oro
miércoles, 2 de junio de 2010
Una mujer de Paris: Impresionante melodrama infravalorado.
Película: Una mujer de Paris (A Woman of Paris, EUA, 1923)
Director: Charles Chaplin
Actores: Edna Purviance, Carl Miller, Adolphe Menjou, Charles K. French, Betty Morrissey.
Crítica: Esta película probablemente no sea del agrado de muchos pues no es algo convencional de Chaplin, pero no hay que negar que es una gran cinta dramática.
Marie St. Clair (Edna Purviance) es una jovencita francesa que planea con su novio Jean (Carl Miller) ir a Paris a casarse y vivir en aquella ciudad. El día de la partida, Jean no lo podrá hacer pues su padre acaba de morir. Al no enterarse de ello, desilusionada Marie parte hacia Paris. Un año después Marie es amante de un ricachón (Adolphe Menjou) y vive en las comodidades y el glamour; pero cuando se da cuenta que Jean ahora vive en Paris la vida de ambos tomará un rumbo distinto.
Después de haber realizado El Chico, Chaplin demuestra de nuevo su maestría a través de la realización de este intenso drama con un guión de él muy bien hecho, con una historia atrayente que además nos habla sobre la hipocresía y los estereotipos en un mundo de burguesía, unos personajes muy bien delimitados y haciendo un tributo al cine mudo europeo confirmando su talento, pues el drama y la comedia son dos de los géneros más difíciles de convencer. La cinta no tuvo una recepción en taquilla como era lo esperado probablemente porque no actuó Chaplin (hace un pequeño Cameo pero no cuenta), por lo que Chaplin vio que el público lo quería de los dos lados de la cámara, aunque creo que con esta cinta logró una mayor madurez profesional de la que tenía.Las actuaciones son muy buenas: Edna Purviance, en un papel protagónico (y el último que realizaría con Chaplin por problemas personales) realiza una actuación sobria y creíble, sin llegar a sobreactuarle, como lo sentí en algunos trabajos posteriores con Charlie; Carl Miller también crea bien a su personaje aunque creo que el debió sobreactuar más; Adolphe Menjou es el que roba cámara cada vez que aparece, es la actuación más fuerte de la cinta aunado a la forma de ser del personaje. El resto del cast lo hace bien.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh y Jack Wilson sigue evolucionando en los trabajos de Chaplin, pues a través del mayor uso de primeros planos y planos a detalles, dándole un mayor sentido expresionista.
La música compuesta como es común por Chaplin es efectiva para el drama aunque es algo repetitiva, pero tomando en cuenta que en la mayoría de las cintas mudas sucede lo mismo no es un problema real.
Chaplin demuestra su evolución con este gran melodrama que más gente debería ver.
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lunes, 31 de mayo de 2010
El Chico: El Lado Paternal de Chaplin.
Película: El Chico (The Kid, EUA, 1921)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Jack Coogan, Tom Wilson, Carl Miller.
Crítica: Esta película es enternecedora desde el principio hasta el final.
Una mujer (Edna Purviance) se ve obligada a dejar abandonado a su hijo, quien es encontrado por un vagabundo Charlot (Charles Chaplin), quien se ve obligado a adoptarlo. Cinco años después Charlot y John (Jack Coogan como El chico) conviven amorosamente como padre e hijo, y ambos buscarán la sobrevivencia, a pesar de la precaria situación del padre. La mujer se ha convertido en una exitosa actriz pero el remordimiento ha provocado que ella busque a su hijo perdida.
En El Chico, el primer largometraje dirigido por Charles Chaplin, este lograría realizar su primer Obra Maestra, pues en esta logra contar una gran historia escrita por él que mezcla perfectamente el drama y la comedia (como lo había hecho anteriormente en Vida de Perro y otras más) hasta un punto meramente enternecedor y donde se plantea además de la demanda clásica social de Chaplin, cómo debería ser el paternalismo: un amor incondicional con la búsqueda del bien mayor posible para los hijos y además que el hijo sienta empatía por el padre. La cinta logra un muy buen ritmo sin aburrir y donde se hace también un muy buen uso de los recursos técnicos (hasta tiene buenos efectos visuales).
Las actuaciones son de primera calidad: Chaplin como siempre nos regala una sonrisa con su interpretación, en esta ocasión tal vez una que otra lágrima pero siempre su caracterización es increíble; Edna Purviance logra que comprendemos a su papel a pesar de los varios matices que posee; Jack Coogan a su corta edad logra una creíble interpretación donde nos muestra claramente cómo sería un hijo de Charlot.
La música como es comúnmente compuesta por Chaplin, es favorecedora a que se logre una simbiosis entre lo dramático y lo cómico, una muy buena banda sonora.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh muestra un mayor profesionalismo que en trabajos anteriores de Chaplin, dando más movilidad y usando ángulos correctos según la ocasión.
La recomiendo completamente y es excelente ver el talento de Chaplin materializado magistralmente en su primer trabajo de largometraje delante y detrás de la cámara.
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Jack Coogan, Tom Wilson, Carl Miller.
Crítica: Esta película es enternecedora desde el principio hasta el final.
Una mujer (Edna Purviance) se ve obligada a dejar abandonado a su hijo, quien es encontrado por un vagabundo Charlot (Charles Chaplin), quien se ve obligado a adoptarlo. Cinco años después Charlot y John (Jack Coogan como El chico) conviven amorosamente como padre e hijo, y ambos buscarán la sobrevivencia, a pesar de la precaria situación del padre. La mujer se ha convertido en una exitosa actriz pero el remordimiento ha provocado que ella busque a su hijo perdida.
En El Chico, el primer largometraje dirigido por Charles Chaplin, este lograría realizar su primer Obra Maestra, pues en esta logra contar una gran historia escrita por él que mezcla perfectamente el drama y la comedia (como lo había hecho anteriormente en Vida de Perro y otras más) hasta un punto meramente enternecedor y donde se plantea además de la demanda clásica social de Chaplin, cómo debería ser el paternalismo: un amor incondicional con la búsqueda del bien mayor posible para los hijos y además que el hijo sienta empatía por el padre. La cinta logra un muy buen ritmo sin aburrir y donde se hace también un muy buen uso de los recursos técnicos (hasta tiene buenos efectos visuales).
Las actuaciones son de primera calidad: Chaplin como siempre nos regala una sonrisa con su interpretación, en esta ocasión tal vez una que otra lágrima pero siempre su caracterización es increíble; Edna Purviance logra que comprendemos a su papel a pesar de los varios matices que posee; Jack Coogan a su corta edad logra una creíble interpretación donde nos muestra claramente cómo sería un hijo de Charlot.
La música como es comúnmente compuesta por Chaplin, es favorecedora a que se logre una simbiosis entre lo dramático y lo cómico, una muy buena banda sonora.
La dirección de fotografía de Roland Totheroh muestra un mayor profesionalismo que en trabajos anteriores de Chaplin, dando más movilidad y usando ángulos correctos según la ocasión.
La recomiendo completamente y es excelente ver el talento de Chaplin materializado magistralmente en su primer trabajo de largometraje delante y detrás de la cámara.
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El Chico
sábado, 22 de mayo de 2010
Cortometrajes Charles Chaplin.
Esta semana comencé un análisis a la carrera como director del también actor, guionista y compositor Charlie Chaplin. Y para comenzar a analizar a este icónico personaje del Cine Mudo, que mejor que con algunos de sus más representativos cortometrajes. Aquí les dejo la mini crítica de 7 de ellos.
Cortometraje: Vida de Perro (A Dog’s Life, EUA, 1918)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Sydney Chaplin, Albert Austin, Bud Jamison.
Crítica: Un perro y un vagabundo (Charles Chaplin) viven en la miseria y en el infortunio, pero cuando el segundo ayuda al primero, la vida de ambos parece que irá por otro rumbo. Es un excelente cortometraje donde Chaplin hace una muy buena combinación del melodrama y la comedia, además de una fina crítica a la sociedad de su tiempo, mostrándola en sólo unos pocos minutos en varias de sus facetas, pero sobre todo en la desigualdad y la inseguridad. Las actuaciones son muy buenas, destacando a Chaplin, a Purviance y a Sydney Chaplin (hermano de Charlie), y al perro, quien realizo un muy buen trabajo, demostrando que estaba muy bien amaestrado. La fotografía de Roland Totheroh, carente de movimiento, es la clásica de ese tiempo. La música de Chaplin le aumenta el valor dramático a la cinta. Es un cortometraje de Chaplin que yo recomiendo como uno de sus más importantes.
Calificación:
Cortometraje: ¡Armas al Hombro! (Shoulder Arms, EUA, 1918)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Sydney Chaplin, Jack Wilson, Henry Bergman.
Crítica: En la Primera Guerra Mundial, Charlie es un soldado muy inútil, pero un día parece que las cosas al fin le saldrán bien, o eso es lo que él piensa. Chaplin crea uno de los primeros ejercicios de comedia bélica, haciendo una ligera crítica y por medio de muy buenos gags, unos sets creíbles y sin dejar de lado el aspecto cómico y romántico del personaje de Charlot. En la actuación se logra un muy buen trabajo de conjunto. La fotografía de Roland Totheroh sin movimiento resulta efectiva para mostrar adecuadamente los escenarios y la actividad de los personajes. La música de Chaplin nos adecua al contexto cómico bélico. Es un cortometraje agradable y muy recomendable.
Calificación:
Cortometraje: Un día de juerga (A Day’s Pleasure, EUA, 1919)
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance.
Crítica: Charlot vive económicamente bien; junto con su esposa y sus hijos tomarán un día en familia, aunque existan algunos sucesos que estén en contra de ello. El cortometraje cumple como una serie de muy buenos gags que mantendrán muy divertido al espectador, pero no se logra concretar una historia por completo. Las actuaciones están muy bien, y como siempre Charles Chaplin nos regala algunas de sus vergüenzas aludiendo a la frase “al público lo que él pida”, aunque en esta ocasión opaca más que nunca al personaje de Edna Purviance, quien en ocasiones se torna incidental. La fotografía de Roland Totheroh realiza un buen trabajo que por el guión no se alcanza a lucir. La música de Chaplin ayuda a darle un mayor ritmo a los gags. Esta muy divertido aunque no lo consideraría de los mejores de Chaplin.
Calificación:
Cortometraje: Carlitos al Sol (Sunnyside, EUA, 1919)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Tom Wilson, Tom Terriss, Henry Bergman.
Crítica: Charlot trabaja en una granja, y como casi siempre en sus trabajos comete una impresionante cantidad de desastres, pero el amor que siente por una mujer hará que resista los regaños de su jefe. En esta ocasión lo que más se exalta en el cortometraje es el lado romántico de Charlot y como en la mayoría de sus cortometrajes se habla sobre el sistema laboral de la época, esta vez representada en un muy bonito pueblito campirano. Se logran muy buenos gags y una buena historia, aunque hay algunas situaciones que no se concretan satisfactoriamente. Las actuaciones son muy buenas y ninguno destaca sobre otro. Por medio de los paisajes la fotografía de Roland Totheroh se logra lucir. La música de Chaplin no logra sobresalir pero es efectiva para las situaciones mostradas. Es recomendable pero no indispensable.
Calificación:
Cortometraje: Vacaciones (The Idle Class, EUA, 1921)
Director: Charles Chaplin.
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Mack Swain, Henry Bergman.
Crítica: En el verano, una mujer rica (Purviance) se dirige en tren al hotel donde se encuentra su esposo (Chaplin), en ese tren también viaja, solo que no dentro de él, Charlot (también Chaplin). Al llegar la mujer y Charlot al hotel una serie de enredos sucederán. Chaplin logra hacer una muy buena historia, donde se hace un buen equilibrio entre gags e historia, y donde el final es excelente, además de hacer un fiel retrato de la burguesía. La doble actuación de Chaplin es muy destacable, el resto del reparto también lo hace bien. La dirección fotográfica de Roland Totheroh logra ser efectiva por el gran uso de tomas al aire libre. Lo recomiendo para pasar un muy buen rato.
Calificación:
Cortometraje: Día de Paga (Pay Day, EUA, 1922)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Phyllis Allen, Mack Swain, Sydney Chaplin.
Crítica: Charlot esta trabajando en una constructora. Al llegarle su salario, él le reclama a su jefe por lo poco que le fue entregado, lo que lo llevará al despido, y a su vez al enojo de su esposa. Charlot se emborracha en una cantina, pero algo más sucederá debido a su desempleo. En este cortometraje Chaplin hace un buen retrato de la sociedad trabajadora analizándola de manera impresionante, adicionándole una serie de muy buenos gags. Las actuaciones en conjunto son muy buenas. No es el mejor trabajo fotográfico de Roland Totheroh pero es bueno. La música de Chaplin igualmente es buena y creo que algunas piezas podrían ser recordadas. Otro cortometraje que también recomiendo.
Calificación:
Cortometraje: El Peregrino (The Pilgrim, EUA, 1923)
Director: Charles Chaplin
Actores: Charles Chaplin, Edna Purviance, Tom Murray Sydney Chaplin, Mack Swain, Kitty Bradbury.
Crítica: Charlot ha escapado de la cárcel; en condición de prófugo de la justicia, roba un atuendo de reverendo, para así hacerse pasar como uno, pero por azares del destino, al pueblo de Texas al que llega al parecer ese día llegaba un reverendo, por lo que Charlot tendrá que ingeniárselas para que lo crean un ministro de la iglesia y a su vez evitar que lo reconozcan. En este cortometraje, Chaplin logra hacer una buena combinación de la comedia con el western, introduciéndonos al mundo criminal y además dejándonos ciertas moralejas; además se hace una pequeña sátira de la religión y sus dirigentes y sus creyentes. Las actuaciones en general están muy bien, pero el que roba cámara en sus apariciones es Tom Murray como el Sheriff. La fotografía de Roland Totheroh es mucho más dinámica que en otras ocasiones. La música de Chaplin igualmente parece mucho mejor manufacturada, sobre todo por la canción I'm Bound For Texas, compuesta por él e interpretada por Matt Monroe. Lo recomiendo como uno de los mejores trabajos cortos de Chaplin.
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viernes, 23 de octubre de 2009
El Romance Fracasado de Tillie: El Origen del Mito de Charlot
Película: El Romance Fracasado de Tillie (Tillie's Punctured Romance, EUA, 1914, en España Aventuras de Tillie, Mabel y Charlot)
Director: Mack Sennett.
Actores: Marie Dressler, Charles Chaplin, Mabel Normand, Mack Swain, Charles Bennett.
Director: Mack Sennett.
Actores: Marie Dressler, Charles Chaplin, Mabel Normand, Mack Swain, Charles Bennett.
Crítica: El primer largometraje de comedia de la historia del cine (y investigando descubrí que era también el primer largometraje de Hollywood) no esta nada mal y comenzó con 4 grandes genios del Slapstick, la comedia del cine mudo por excelencia: Senntet, Chaplin, Normand y Dressler. Esta cinta es el inicio del mito de Charlot, que aunque en cortos dirigidos por Chaplin, no alcanzo la fama total hasta esta película, la historia trata de cuando Charlot (en la película llamado El Hombre de la Ciudad) conoce a Tillie, una obesa mujer pero que, al tener mucho dinero, éste la corteja para sacarle su dinero. Es un gran conjunto de situaciones cómicas donde Sennet reúne a su gran equipo de actores (Mabel y Chaplin), los cuales contienen características estilísticas muy parecidas en sus filmografías, todos rodeados por el Slapstick (para los que no conocen el termino es donde la trama gira en gags físicos muy divertidos), Dresser se une a este equipo y realiza un gran trabajo. El guión basado en la obra teatral de Edgar Smith se adapta totalmente a la pantalla grande, donde los personajes son bien descritos y las situaciones no pasan al absurdo total.
La fotografía y la música no destacan esta vez, en fotografía, es la clásica del Slapstick por Hans F. Koenekamp y Frank D. Williams, carece de movimientos pero se basa en las expresiones corporales de los personajes, y la música de William P. Perry (1972) es la clásica de pianola, aunque hay una parte que no se me quita de la cabeza y no paro de tararear. Es una cinta clave para entender el nacimiento de la comedia y de Chaplin como mito, muy entretenida aunque con un exceso de patadas.
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