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martes, 20 de julio de 2010

El Sacrificio: La Última Voluntad de Tarkovsky.

Película: El Sacrificio (Offret, Suecia-Francia-Reino Unido, 1986)
Director: Andrei Tarkovsky
Actores: Erland Josephson, Susan Fleetwood, Tommy Kjellqvist, Guðrún Gísladóttir, Allan Edwall, Sven Wollter, Valérie Mairesse, Filippa Franzén.

Crítica: La última película de Tarkovsky es un impresionante cierre a la trayectoria de uno de los mayores poetas cinematográficos.
Alexander (Erland Josephson) es un escritor y actor retirado que vive feliz en una cabaña de una pequeña isla con su familia alejado de una sociedad que el considera amoral y descuidada del uso que le ha dado a la tecnología. Cuando la Tercera Guerra Mundial estalla, Alexander buscara que su familia no sufra los estragos de una guerra, sin importar el más grande sacrificio que tenga que realizar.
En esta película escrita solo por él, Andrei Tarkovsky persiste hasta su último filme logrando zafarse de la Unión Soviética para evitar el control que ejercían en su filmografía, trasladándose a Suecia y con la carga del inicio de un cáncer pulmonar realizar un filme sublime (no el mejor de su filmografía pero si para la historia del cine), en el que su estilo narrativo, técnico y moral se unen con la influencia cinematográfica que tuvo para ser lo que fue, pues además de mostrar otra historia en la que analice la situación del hombre con su carácter moral desde varios puntos de vista filosóficos (incluso aquí se habla de Nietzche), de nuevo hace énfasis en mostrar lo maravilloso de la naturaleza y su relación con el hombre y de utilizar los elementos técnicos que lo caracterizan es de destacar lo largas pero perfectamente bien realizadas que son las escenas en las que la naturalidad de la actuación hace que sintamos que estamos viviendo ese momento, pues el carácter de lo teatral trasciende. Como dije anteriormente aquí se luce más que en otro filme la influencia que tuvo Tarkovsky, como Ordet de Carl Theodor Dreyer, Nazarín de Buñuel y varias de Bergman, aunque esto ultimo sea más por el hecho que el crew también participará en cintas de aquel director y que además transcurra en las tierras del sueco.


Las actuaciones están muy bien, quizás quien sobreactua un poco y pierde un poquito la credibilidad es Susan Fleetwood, pero en lo general el cast es muy bien para los personajes que se manejan, en donde destacaría además de Josephson a Tommy Kjellqvist, Guðrún Gísladóttir y Allan Edwall.
La dirección de fotografía de Sven Nykvist es como siempre en los filmes de Tarkovsky estupenda, aquí hay muy buen equilibrio entre tomas abiertas y cerradas, donde las obras artísticas dentro de la casa además de convertirse en testigos de lo sucedido en la película son muy bien exhibidas y la casa misma se transforma en pinturas de una combinación entre lo minimalista y lo rústico, por lo que aquí conviene hablar de los decorados de Anna Asp.


La música usada primordialmente es "Erbarme dich mein Gott" de Bach, y la falta de esta como en Nostalgia provoca un poco mayor pesadez para la cinta, pero en comparación con la otra, El Sacrificio no pierde tanto, pero el uso que se le da a la canción es estupendo y glorifica al principio y al final de la obra. Es un cierre magnifico, de un director que la gente palomera no entendería ni soportaría, pero es un autor con toda la extensión de la palabra y solo me queda decir: ¡Gracias por todo Tarkovsky!

Calificación:

viernes, 20 de noviembre de 2009

Déjame Entrar: El renacer del vampirismo.

Película: Déjame Entrar (Låt den rätte komma in, Suecia, 2008)
Director: Tomas Alfredson.
Actores: Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Peter Carlberg, Ika Nord, Patrik Rydmark.


Crítica: Una Nueva Maravilla del Cine, una película que ningún cinéfilo y menos un fanático de las cintas de terror puede pasar por alto. Damas y caballeros: el real vampirismo cinematográfico ha vuelto después de ser sepultado por vampiros light, Dráculas actualizados, y vampiros que solo utilizan pistolas; la pasión, el poder seductivo de estos, y sangre, sangre y más sangre; han vuelto a los vampiros en esta innovadora cinta sueca basada en el best-seller del mismo nombre de John Ajvide Lindqvist. La cinta, ambientada en un poblado de Estocolmo en los 80´s, narra la historia de los niños Oskar, un niño que sus divorciados padres no le hacen caso y sus compañeros de escuela lo reprimen golpeándolo; y Eli, una niña que llega al pequeño pueblo de Oskar, que no puede salir de día, viste muy ligera para el frío que hace ahí y que huele extraño. A la llegada de Eli y un extraño hombre con ella, que parece más un sirviente; crímenes que involucran a cadáveres sin sangre, y muertos de extraña manera ocurren. Todo el pueblo vive el miedo de ese asesino, pero Oskar, que se hace amigo de Eli, recibe mayor confianza en si mismo y comienza a defenderse de los bravucones de su escuela; ante esto; la relación entre Oskar y Eli se va acrecentando, pero también el descubrimiento de Oskar de lo que realmente es su nueva amiga.




Tomas Alfredson, quien ya era algo reconocido en Europa, logra; con un guión del mismo escritor de la novela Ajvide Lindqvist, el cual toma las ideas principales de la obra y elimina algunas subtramas; el éxito internacional y un impresionante logro al dirigir una historia nada sencilla de realizar, y que toma de la obra los elementos implícitos en ella, la disfuncionalidad, un ambiente que cambia de lo monótono a lo extraño, la extraña relación entre Oskar y Eli, la asimilación del público con la vida de Oskar, pero sobre todo, en un ambiente nevado y blanco, señales de vacío y de soledad, la soledad en Oskar, en Eli, en los padres de Oskar y en todos los habitantes. Además, otro logro de Alfredson es que logró que las actuaciones, principalmente de los niños, fueran impecables, llegando a convencer totalmente al espectador. Kåre Hedebrant interpreta a Oskar de manera impactante, llegando a mostrar todos los sentimientos encontrados en el personaje, y logra tener una gran química con Lina Leandersson, interpretando a Eli, ella cautiva con las espeluznantes escenas que realiza, la química entre estas jóvenes promesas es notable pues a su corta edad realizaron escenas algo incómodas; las demás actuaciones como dije antes no decepcionan en lo absoluto. La dirección de fotografía de Hoyte Van Hoytema es algo fantástico, a pesar de utilizar planos con poco movimiento, se logra transmitir el sentimiento, y, junto con la edición y el arte, hace de los colores una delicia visual, pues hay una gran combinación de estos para favorecer a la historia, destacando el blanco y el rojo. La música de Johan Söderqvist no es muy destacable pero favorece al solitario entorno y a las escenas donde se aplica el suspenso y el terror. En los demás aspectos técnicos se realiza un gran trabajo. Es lamentable que por culpa de cintas de “vampiros” que no cuenten con los elementos de estos, y que parece más una comedia romántica, el éxito de esta cinta no se haya hecho latente, esperemos que con el tiempo se de a conocer más esta obra maestra, que contiene escenas inolvidables y que revitaliza el género vampírico y establece un hito en la historia del terror y el cine en general.

Calificación